La Capacidad de ponerse de Pie
La vida es como un lienzo en blanco. Cuando llegamos al mundo, comenzamos con un espacio lleno de posibilidades. A medida que avanzamos, vamos dejando nuestros primeros trazos: algunos suaves, otros fuertes; algunos llenos de color y otros marcados por momentos difíciles. Cada experiencia deja una huella en nuestro lienzo: las relaciones, las costumbres, los aprendizajes, las pérdidas, los sueños y también las incertidumbres van formando parte de nuestra historia. Nuestro cerebro aprende cada día a partir de lo que vivimos. Busca protegernos y ayudarnos a sobrevivir, pero también tiene la capacidad de aprender, adaptarse y crear nuevas conexiones. Por eso, cada día es una nueva oportunidad para realizar un trazo diferente. El color de cada día A veces dibujamos con colores grises; hay días de dudas, cansancio o tristeza. Pero también existen los colores vivos: la alegría, la inspiración, la curiosidad, la esperanza y las nuevas oportunidades. La vida no consiste en hacer siempre el tra...