Cuando yo tenía 11 años, recuerdo una Navidad sin nada que estrenar. Papá era un hombre que no se esforzaba mucho por los deberes del hogar, y eso hacía que muchas cosas fueran difíciles. Sin embargo, algo sí recuerdo con claridad: estaban muy de moda unas botas para las niñas, con un borde verde luminoso. Yo tenía unas botas de tela jean… y recuerdo perfectamente que fuimos, mi madre y yo, donde el zapatero para transformarlas. No eran nuevas, pero ese pequeño cambio las convirtió en algo mágico para mí. Así fui creciendo: aprendiendo que no siempre se estrena como se quiere, pero siempre se puede soñar, crear y transformar. Hoy en día el afán no es tanto por estrenar. Pienso que en cualquier época se puede hacerlo, porque tengo más esperanza y porque cada día representa una nueva oportunidad para avanzar. A veces veo a la gente salir como loca a comprar en los almacenes, incluso endeudándose por cumplir con fechas especiales… y pienso que son etapas, que se viven. La mía fue con...
SI ES BUENO APUNTAR HACIA EL FUTURO SIN EL LASTRE QUE A VECES NOS DEJA EL PASADO. VOLVER A EMPEZAR...ES BUENO SIEMPRE SE PUEDE! BUEN HORIZONTE PARA TI!!!
ResponderBorrarhttp://vivenciasalos30.blogspot.com.es/
ResponderBorrarEs una realidad con fe y acción todo se puede lograr!!
ResponderBorrarSaludos desde medellin
Es una realidad con fe y acción todo se puede lograr!!
ResponderBorrarSaludos desde medellin