Sigue Aprendiendo , Sigue Sembrando y Sigue Moviendote
Las oportunidades llegan a los preparados. La actitud, el movimiento y la fe en
acción abren caminos donde antes parecía no haberlos.
Sigue aprendiendo.
Sigue
sembrando.
Declara con autoridad aquello que deseas construir
en tu vida.
Visualiza.
Declara fe cada día.
Mantén una intención
constante.
Actúa como si aquello que esperas ya estuviera en camino.
Recuerda que lo que siembras crecerá.
Si crees, verás la gloria de Dios.
Tu
mente es un altar donde cada pensamiento se convierte en una semilla: fe,
gratitud, confianza o desesperación. Por eso, bendice tu presente y aprende a
alabar incluso en medio de la tormenta.
Declara:
Yo ya soy.....
Yo ya tengo... .
Yo
ya estoy recibiendo... .
La disciplina, la decisión firme y el dominio interior
fortalecen el camino.
Cuando el subconsciente cree, la realidad comienza a
obedecer a las acciones que realizamos cada día. "Pedid y se os dará; buscad y
hallaréis; llamad y se os abrirá."
La fe verdadera avanza, cree y recibe.
Las
oportunidades llegan a quienes se preparan.
¿Qué movimiento vas a hacer hoy
hacia aquello que estás pidiendo?
Ponle fecha a tu meta.
Define claramente lo
que deseas.
Posiciónate para alcanzar tus objetivos.
Actúa como si fueras
escuchado por Dios, porque la fe viva se expresa en acciones.
En la
persistencia, la fe revela su verdadero valor.
Declara, cree y actúa.
El
silencio también es preparación; allí se forjan la paciencia, la madurez
espiritual y una visión fortalecida.
Al que cree, todo le es posible. No te
detengas. No retrocedas.
Cada mañana puedes hacer esta oración: "Padre, alinea
mi mente con tu propósito y mi corazón con tu voluntad." La disciplina, el
enfoque y una mentalidad fuerte transforman la realidad. Cada paso dado con
intención te acerca a tu propósito.
Y recuerda:
Aunque sacudas el reloj de arena
con todas tus fuerzas, cada grano caerá a su tiempo. No fuerces nada, porque
todo llega cuando tiene que llegar.

Comentarios
Publicar un comentario
Te identificas con esta historia?