La Capacidad de ponerse de Pie
La vida es como un lienzo en blanco. Cuando llegamos al mundo, comenzamos con un espacio lleno de posibilidades. A medida que avanzamos, vamos dejando nuestros primeros trazos: algunos suaves, otros fuertes; algunos llenos de color y otros marcados por momentos difíciles. Cada experiencia deja una huella en nuestro lienzo: las relaciones, las costumbres, los aprendizajes, las pérdidas, los sueños y también las incertidumbres van formando parte de nuestra historia.
Nuestro cerebro aprende cada día a partir de lo que vivimos. Busca protegernos y ayudarnos a sobrevivir, pero también tiene la capacidad de aprender, adaptarse y crear nuevas conexiones. Por eso, cada día es una nueva oportunidad para realizar un trazo diferente.
El color de cada día
A veces dibujamos con colores grises; hay días de dudas, cansancio o tristeza. Pero también existen los colores vivos: la alegría, la inspiración, la curiosidad, la esperanza y las nuevas oportunidades.
La vida no consiste en hacer siempre el trazo perfecto. Consiste en aprender de cada trazo que ya hicimos y comprender que, aunque no podamos borrar completamente lo que ocurrió, sí podemos continuar dibujando.
Podemos agregar nuevos colores. Podemos cambiar la dirección. Podemos crear nuevas formas. Y, sobre todo, podemos volver a levantarnos.
Volver a empezar
Porque la capacidad de ponerse de pie no significa que nunca hayamos caído. Significa que, después de cada caída, podemos tomar nuevamente el pincel y continuar pintando nuestra historia.
Cada día nos ofrece una nueva oportunidad para hacer el mejor trazo posible con las herramientas que tenemos en ese momento:
Avanzar hacia nuestros propósitos.
Aprender de lo sucedido.
Valorar lo que tenemos.
Sentir emoción por lo que está por venir.
Agradecer a Dios por la posibilidad de descubrir todo aquello que la vida aún tiene para mostrarnos. Tu lienzo no está terminado; mientras haya un nuevo día, siempre habrá una nueva oportunidad para agregar un trazo. No importa cuántas veces hayas tenido que comenzar de nuevo, lo importante es que todavía tienes el pincel en tus manos.
“Tu lienzo no está terminado. Cada día tienes la oportunidad de hacer un nuevo trazo.”
Con cariño,
¿De qué color quieres pintar tu trazo de hoy?
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